sábado, 14 de diciembre de 2013

Y no hay nada que contar


Absolutamente nada que escribir. En esto pienso, de esto sufro. No tener nada que escribir, ni siquiera un floro monce. 


 ¿Qué es lo que hace un blogero, un columnista, un                 grafitero de paredes cuando  no se le ocurre media                      palabra para sabotear un muro?




Quién lo sabrá! ... este post es acerca de la falta de creatividad.



Una de las  salidas posibles es el plagio, o la improvisación, cuya principal consecuencia es la carencia de sentido o contenido, o la incongruencia de una palabra con otra. Lo que masomenos resulta  para el lector el no saber hacia donde intenta llevarlo el autor, cuando hace uso de su presunta "actitud escritural".

Es quizá este párrafo, que contiene la palabra elefante entre paréntesis, el último de un post cansado, desgastado y forzado. Que solamente pretende llenar el blog. De demostrar que va a seguir en ese caos con el que empezó, y que no es nada bacán. Que inclusive llega a bordear, sino es que entra al epicentro mismo, el patetismo. Patetismo cibernético (elefante) en el cual se zambulle korko (osea yo) cuando escribe, escribe y escribe.

Y no es el último párrafo, y me termino la inca kola de 410 mililítros que posee Agua carbonatada, azúcar, acidulante: ácido citrico SIN 330, perseverante: benzoato de sodio SIN 211, cafeína, saborizantes y colorante: tartrazina SIN 102.











Así que piénsatelo mejor si decides tomarla.
Cambio y fuera.





Y no hay nada que contar...(8)

domingo, 8 de diciembre de 2013

Hoy

Hoy  no pasó absolutamente nada, es un domingo tranquilo en casa, antesala de una semana de trabajo, de un lunes que te hace aterrizar, que te dice que el fin de semana no es eterno, y siempre hay un comienzo, el círculo nos atrapa, somos como el pata del mito de sísifo, volvemos a lo mismo.

Pero, aunque no haya pasado nada significativamente relevante, lo que sí sucede ahora, en este momento en el que escribo en este cuadrado en la pantalla de la lap-top, es que estoy escribiendo en este blog, en el que ya había escrito algunas sonseras antes, hace varios años. Y desde el que pienso, y esta decisión la he tomado hace media hora, volver a escribir. Los textos serán ocasionales, como el de ahora. Al menos tendrá un lector.



Puede que escribir sea mirarse, ahora, quizás no tenga aún los mejores lentes para ello. Pero eso no tiene tanta importancia, tengo un blog.